Y le siguen diciendo gratuidad…

Fuente: PULSO, opinión

Por Marily Lüders

La verdad es que lo único que a estas alturas ha quedado es la palabra gratuidad. Quizá eso es lo más peligroso de todo. La primera promesa fue que todos los alumnos de la educación superior estudiarían gratis y la llamaron gratuidad universal. Luego, resultó que solamente al 70% más vulnerable y después el 60% de los universitarios más pobres no pagarían matrícula, pero se siguió llamando gratuidad. Ahora, al parecer, los que no tendrán que pagar de su bolsillo son los alumnos de los tres primeros quintiles que estén en una universidad del Estado… y le siguen diciendo

Y le siguen diciendo gratuidad…

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